Ауди
медицина
Новые игры Alawar.

Tomografía

El método "eléctrico" cuadripolar consiste en introducir una corriente eléctrica continua en la superficie del terreno a través de dos electrodos de "corriente". Se mide el voltaje mediante otro par de electrodos. A partir del valor de la corriente inyectada y del voltaje medido se obtiene la "resistividad aparente" del subsuelo.

Cada tipo de material presenta un rango de resistividad "real" más o menos característico. Las cavidades vacías (llenas de aire) presentan una resistividad aparente que tiende al infinito: los terrenos saturados son altamente conductores y por tanto presentan baja resistividad, etcétera. El método eléctrico es una de las técnicas geofísicas más antiguas y ha ido evolucionando en función de las capacidades de los equipos de adquisición y procesado de datos.

Según la posición de los electrodos la corriente penetra más o menos en el terreno. En la práctica se extiende una línea con varios electrodos que son seleccionados de cuatro en cuatro por el equipo de campo (resistivímetro). De esta manera se obtienen gran número de puntos de resistividades aparentes.

El objetivo específico de esta técnica es determinar el valor de la resistividad eléctrica real y su distribución en el subsuelo a partir de mediciones realizadas en superficie en numerosos puntos de un perfil, interpolándose los datos posteriormente para hacer un corte de resistividad del terreno.

Posteriormente, los datos son procesados con algoritmos mediante herramientas informáticas que tras un proceso de iteraciones aproximan la sección medida a un modelo teórico real.

El resultado final es una sección distancia-profundidad, con la distribución de la resistividad eléctrica real del subsuelo, fácilmente comprensible en términos hidrogeológicos, geológicos y/o geotécnicos.

En su sentido más amplio la Tomografía es una técnica geofísica para el estudio del subsuelo que consiste en determinar la distribución de un parámetro físico característico del mismo dentro de un ámbito espacial limitado, a partir de un número muy elevado de medidas realizadas desde la superficie del terreno o desde sondeos.

La Tomografía eléctrica tiene por objetivo específico determinar la distribución real de la resistividad del subsuelo en el ámbito comprendido entre dos sondeos o bien hasta un cierto rango de profundidad a lo largo de un perfil de medida, a partir de los valores de resistividad aparente obtenidos mediante medidas realizadas por métodos convencionales de corriente continua. En esta presentación nos limitaremos a los estudios realizados sobre perfiles desde la superficie del terreno.

Un factor clave de esta técnica es el número y distribución de las medidas de campo ya que de él dependen tanto su resolución como la profundidad de investigación. Como regla general, un estudio mediante Tomografía eléctrica requiere la obtención de un número muy elevado de datos, con un pequeño espaciado entre medidas para conseguir la necesaria resolución lateral y también que las medidas se realicen involucrando de forma progresiva varios rangos de profundidad.

El resultado final de este tipo de estudio es una sección distancia-profundidad con la distribución de la resistividad real del subsuelo, fácilmente comprensible en términos geológicos o geotécnicos.

La Tomografía eléctrica exige el empleo de una instrumentación específica capaz de realizar un gran número de medidas de forma rápida y fiable. Las medidas de resistividad aparente del terreno para un estudio mediante Tomografía eléctrica se efectúan mediante técnicas de corriente continua con posibilidad de empleo de una gran variedad de dispositivos en lo que a la distribución de los electrodos se refiere. Entre los más habitualmente utilizados cabe citar los dispositivos polo-dipolo, dipolo-dipolo, Schlumberger, etc.

Combinando adecuadamente la resolución lateral y la profundidad de investigación, la Tomografía eléctrica es, sin duda, una de las herramientas de carácter no destructivo más eficaz para el estudio y caracterización de posibles discontinuidades del subsuelo en el rango desde algunos metros hasta centenares de metros de profundidad.

Existe una variante, la tomografía 3D. En ella, la disposición de los electrodos en el terreno se hace de forma cerrada, lo que posibilita la realización de un número elevado de medidas entre todos y cada uno de los diferentes electrodos. Esto proporciona una cantidad de datos mucho mayor, lo que permite una posterior reconstrucción tridimensional del subsuelo comprendido en el interior del dispositivo de cableado.

Ámbitos de aplicación

Por su capacidad resolutiva al investigar hasta profundidades que pueden llegar a centenares de metros, la Tomografía eléctrica es aplicable a cualquier estudio del subsuelo donde interese identificar todo tipo de accidentes o discontinuidades que representen un contraste suficiente en la distribución de resistividad del medio rocoso.

Entre los objetivos más habituales a resolver mediante esta técnica cabe mencionar los siguientes:

  • Detección y caracterización de fallas determinando su zona de influencia, rumbo, buzamiento y extensión en profundidad.
  • Detección de contactos entre unidades litológicas de diferente naturaleza, determinando la morfología y localización precisa de tales discontinuidades.
  • Detección y caracterización de cavidades y huecos, tales como accidentes kársticos, canalizaciones, depósitos, rellenos arcillosos, etc.
  • Determinación de unidades acuíferas, niveles freáticos, intrusión marina, etc.

La tomografía eléctrica, por su capacidad de penetración vertical, resulta muy útil para su aplicación en arqueología, geotecnia, medio ambiente, etc.

Como cualquier otro método geofísico la Tomografía eléctrica puede ser muy efectiva o puede resultar inútil dependiendo de varios factores que conviene tener presentes. Los más relevantes pueden los siguientes:

  • Correcta planificación de su aplicación basándose en una buena definición del problema a resolver.
  • Empleo de la instrumentación adecuada para obtener y procesar de forma económica el gran volumen de datos que las medidas tomográficas requieren.
  • Ejecución de estos estudios por parte de personal experto tanto en las medidas de campo como en su posterior procesado e interpretación. El riesgo de los procesos semiautomáticos en la aplicación de los métodos geofísicos es que pueden llevar a resultados aberrantes desde el punto de vista geológico aunque sean matemáticamente correctos.

La participación de los técnicos cualificados de Water Technologies en la planificación y ejecución de este tipo de estudios geofísicos es ineludible, para garantizar la obtención de los resultados capaces de resolver los problemas con el grado de precisión que la comunidad técnica demanda y que el método de la tomografía eléctrica puede dar.

Búsqueda en WTECH

шаблоны joomla на templete.ru